Todo lo que Necesitas Saber para Tomar L-Carnitina

Cómo tomar L-carnitina

Descubierta en 1905 por dos investigadores rusos, la L-carnitina se considera una de las más efectivas sustancias para fomentar la resistencia, quemar grasa y acelerar la recuperación.

Por ello, no es de extrañar que se haya convertido en la materia prima de atletas de resistencia, culturistas y decenas de personas preocupadas por la salud en el mundo entero.

Aquí tienes todo lo que necesitas saber para tomarla:

Así funciona la L-carnitina

Hay que partir de que dentro de cada célula hay un productor de energía llamado mitocondria. La función de la L-carnitina es transportar los ácidos grasos de la comida (incluyendo esas grasas difíciles de quemar) a la mitocondria para que las transforme. A partir de ahí, se convierten en energía que puede usarse de forma inmediata.

Cada movimiento que haces depende de este proceso, y sin los niveles adecuados de L-carnitina, tu sistema se vuelve vulnerable al fallo muscular y la fatiga.

En cambio, una buena reserva de esta sustancia te permite convertir la grasa almacenada en energía lista para su uso. Esto es lo que finalmente te permite entrenar más fuerte y durante más tiempo, sin los nervios que producen los estimulantes y la cafeína.

Beneficios adicionales

Los beneficios no se acaban al final de tu sesión. Desde su descubrimiento, más de 18.000 estudios han analizados los beneficios de la L-carnitina. De hecho, es uno de los suplementos más estudiados.

Las investigaciones más notables han descubierto que puede mejorar la capacidad mental, recuperar lesiones deportivas, ayudar al sistema cardiovascular, potenciar la fertilidad masculina e incluso promover una piel sana.

Lo más interesante es que a cada año se realizan más de 300 estudios. Y dado que la tecnología sigue avanzando, se descubren nuevos beneficios constantemente.

Qué buscar en el producto

Como ocurre con cualquier suplemento, siempre debes leer las etiquetas con mucho cuidado. Busca palabras como “Fabricado POR” (en inglés, “Manufactured BY”) y evita los que digan “Fabricado PARA” (en inglés, “Manufactured PARA”).

Las marcas que fabrican sus propios productos, como es el caso de AmiX, mantienen niveles estrictos de calidad. Precisamente estas marcas están sujetas a inspecciones para asegurar la calidad de sus productos. En cambio, con productos de marca blanca nunca sabes si es así.

Asegúrate también de elegir productos que digan claramente “L” carnitina. También existe la D-carnitina, que no es lo que buscas.

En cuanto a las presentaciones, tienes comprimidos, cápsulas y bebida. Todas son efectivas.

Cómo tomar L-carnitina

La L-carnitina debe tomarse antes de la actividad física. Dado que se absorbe muy rápido puedes tomarla de camino al gimnasio, preferiblemente en bebida o cápsulas.

En el momento que empieza a hacer efecto, la L-carnitina te pide ejercicio. Muchos atletas de resistencia prefieren tomar comprimidos debido a que se absorbe de forma más lenta.

Empieza con 500 mg con el estómago vacío. Es una dosis completamente segura que ayudará a tu cuerpo a adaptarse.

A partir de aquí, podrás ajustar la dosis como mejor te vaya. Aunque los requisitos dependen de la persona, probablemente no necesites más de 1.000-1.500 mg por sesión.

Un nota sobre posibles efectos secundarios

La L-carnitina es muy segura cuando se toma de la forma indicada. Pero como con cualquier suplemento, es bueno tomarla con cabeza y prestar atención a las señales que te da el cuerpo. Si notas algo raro, deja de usarla de inmediato y consulta con tu especialista en nutrición.

fuente: Bodybuilding.com
foto: Arya Ziai

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